El Equipo de Gobierno retira el acuerdo plenario sobre el Día Internacional del Pueblo Gitano

LA PARADOJA DEL DISCURSO
Es una costumbre, creo sinceramente buena, el que el Ayuntamiento de Lebrija haga declaraciones institucionales para sumarse a las causas que vienen desde la ciudadanía y obligan a los responsables públicos a tomar posición. En el caso de nuestro pueblo, se da el caso de la unanimidad de las fuerzas políticas en la mayoría de las propuestas de las declaraciones. Suele haber un borrador que se consensúa con las diferentes fuerzas y luego se hace lectura en el pleno correspondiente.
Sin embargo, seguimos sin entender porqué, en el último pleno ordinario vino un punto de acuerdo y posterior debate para exigir al gobierno el reconocimiento oficial de la bandera y el himno oficial del Pueblo Gitano». Ya habíamos advertido en Junta de Portavoces que ese mismo tema ya estaba aprobado en el Congreso y que no venía a cuento el traerlo a Lebrija. Testigos son los otros portavoces y el Secretario Municipal del clima tenso que se respira cuando los «asuntos gitanos» entran en debate.
Aún así, el grupo municipal de IU y el de Ganemos presentamos unas enmiendas conjuntas que entendimos y entendemos venían a enriquecer el punto de acuerdo. Son las siguientes: 

1.    Instar al Gobierno a abrir un proceso abierto, participativo y fundamentado de reconocimiento en sede parlamentaria de la responsabilidad del Estado en el daño al Pueblo Gitano.
2.    Instar al Gobierno a reconocer el romanó como lengua europea y por tanto también española y se incluya su enseñanza en las Escuelas Oficiales de idiomas.
3.    Instar al Gobierno a la creación de un Memorial que recuerde a las victimas gitanas de la Gran Redada de 1749.
4.    Instar al Gobierno a establecer oficialmente el mes de abril como el Mes de la Historia Gitana para que esta sea recordada en todas las instancias oficiales, medios de comunicación públicos y centros de enseñanzas públicos, así como al establecimiento de Departamentos de Estudios Gitanos en las universidades públicas del Estado

Es un orgullo para Lebrija el que tengamos personas gitanas en todos los espacios sociales, en la política, la enseñanza, la empresa, el funcionariado, la lucha sindical, campesina y obrera y en el arte; que nuestra historia reciente común no se entienda sin el esfuerzo de sus gitanas y gitanos, teniendo en mente, entre otras cosas, que hasta 1977 el Reglamento de la Guardia Civil recordaba la observancia precisa de los gitanos como sujetos de delito casi por carácter genético.

El debate del punto presenció alguna que otra afirmación al parecer polémica, pues parece que dos personas gitanas no pueden discutir de la manera más elegante posible cuando se tienen diferentes posiciones políticas e intelectuales. Incluso quien les escribe pidió disculpas si sus palabras provocaron malestar. Al término del debate vino el momento clave: la presidenta-alcaldesa rechazó aceptar las enmiendas y por tanto retiró el punto del orden del día, pero primero se atrevió a decir lo que era o no oportuno que los gitanos exigieran al gobierno, tomando la posición del privilegiado que decide lo que le viene bien o no al esclavo.

La gravedad del asunto se entiende desde dos ámbitos:

1.      Los gitanos y gitanas de Lebrija somos objeto de una muy cuestionable maniobra política del equipo de gobierno: si se aceptaban (esto es, si se votaban) las enmiendas del punto, debían añadirse al punto de acuerdo propuesto y por tanto se sentaba un precedente en el proceder del Pleno.
2.      Si hay algo que solemos tener claro las personas gitanas es que nadie debe hablar ni decidir por nosotras y que las diferencias políticas no debieran entorpecer la comunicación entre nosotras

Hoy es el día Internacional del Pueblo Gitano, Ganemos Lebrija se suma a la celebración desde una mirada reivindicativa que ponga de manifiesto las carencias de un sistema que necesita aprender a gestionar la diversidad de una forma diferente.

Precisamente por ello, Lebrija  debe encabezar la lucha por el Reconocimiento de los Derechos Fundamentales así como el Respeto y Dignidad del Pueblo Gitano. Y hacerlo desde la valentía y seguridad de vivir en una ciudad gitana, ejemplo de convivencia y orgullo de su ciudadanía, dando un paso más allá que colocar la bandera gitana en el balcón del ayuntamiento. Una bandera que amamos y sirve de símbolo de un Pueblo, y que también está en muchas otras luchas campesinas, obreras, feministas, en las Marchas de la Dignidad, en los desahucios…

Opre Roma, viva el Pueblo Gitano.

 

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